GONZALO RIET
Si bien este "Primer Taller para integrantes del Conglomerado del Calzado" que convoca a fabricantes, proveedores, curtiembres, etc, y que se espera que tenga una concurrencia cercana a las 200 personas poco tiene que ver con los problemas de fondo del sector antedicho, ya que son dos problemas diferentes, tienen como común denominador la problemática del calzado en nuestro país.
En realidad, la iniciativa que impulsa la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, que tiene el apoyo en técnicos y en dinero del BID, busca generar mayor capacidad exportadora para el sector a través de los "conglomerados" o como algunos gustan designar en inglés: cluster. La idea central es asesorar a empresarios (fabricantes y proveedores) del calzado para poder exportar de manera competitiva. Otro tanto se realizará con otros sectores como vestimenta, vinos y piedras preciosas.
El trabajo previo hecho por técnicos del BID que incluyó a una especialista española en calzado, concluyó que esta industria podía y debía ser apuntalada y debidamente asesorada, ya que tenía condiciones para competir en el mercado mundial. El BID ha dispuesto fondos cercanos a los 9 millones de dólares para apoyar todo el programa de Conglomerados.
Como Uruguay no puede salir al mercado internacional a competir con China y Brasil, la primera recomendación de la técnica española fue apuntar a un calzado de calidad, "que Uruguay está en perfectas condiciones de poder producir, de manera de competir en la primera línea". En segundo lugar se insistió en la formación de "conglomerados", grupos empresariales, de manera que estén en mejores condiciones de producir y competir, un sistema que ha dado muy buenos resultados en otros países con características similares a las de Uruguay. Se juntan fabricantes y proveedores para realizar estudios de mercado en el exterior, participar en exposiciones internacionales y salir a buscar incluso mercados.
El desafío no es menor, ya que el empresario uruguayo deberá superar su ancestral tendencia individualista, y de ahí surge el desafío para los técnicos de poder demostrar las ventajas de conformar los "conglomerados". Es de destacar que cuentan con dos meses para plasmar en pasos concretos un programa de trabajo del sector.
Esta iniciativa, que cuenta con el aval de la Cámara de Fabricantes de Calzado del Uruguay y de la CIU, no es naturalmente la solución global para el sector, ya que exigirá la formación de personal muy capacitado, algo que hoy difícilmente se encuentra, pero, existe la voluntad de llevar adelante el emprendimiento y paralelamente continuar con las gestiones que se han comenzado con el gobierno para fomentar la producción con miras a disminuir la apabullante importación de calzado.
La jornada de mañana abordará la siguiente temática: Enfoque de Conglomerados y posibilidades de cooperación intercluster (explicación de lo que es un conglomerado, sus ventajas y desventajas), a cargo de un especialista internacional. Otros temas serán "Oportunidades del PACC", "Retos futuros del conglomerado del Calzado" y "Definición de Agenda de Trabajo". Se desarrollará en el Club de industriales de la CIU a partir de las 14 y 30 horas. El problema del calzado en nuestro país es muy grave, a punto tal que durante 2005 se batieron todos los récords de importación llegándose a la cifra de 11.200.000 pares, a pesar de que actuales ministros como Danilo Astori y José Mujica durante la campaña electoral se refirieron en particular a esta industria como uno de los objetivos a impulsar no sólo por su potencialidad sino también porque genera mucha mano de obra. *
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